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ARQUITECTURA ENDOSDEDOS

¿Autopromotor yo? (1/3)

ilustración de "Smile in the mind"

Estamos habituados a adquirir artículos para uso personal. A lo largo de nuestra vida llegaremos a comprarnos seguramente más de un coche, a viajar en repetidas ocasiones, alquilarnos apartamentos en la playa o casitas en la montaña y adquirir objetos que nos sean útiles y que en otras ocasiones no lo serán.  Acudiremos seguramente a personas cercanas, de confianza, a familiares o amigos para que nos asesoren o den consejo en los momentos, sobre todo, en que la inversión haya de ser mayor.

Quizás reformemos o redecoremos nuestro hogar en varias ocasiones pero llegados aquí nos hacemos otra pregunta:

¿cuántas veces en nuestra vida, llegado el caso, vamos a construirnos nuestra propia casa?

 

En realidad no lo sabemos, una o quizás ninguna. Pero si eres de los/las que se lo está planteando, igual debes saber grosso modo qué es lo que implica ser AUTOPROMOTOR.

Según la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) PROMOTOR es “cualquier persona física o jurídica, pública o privada que, individual o colectivamente, decide, impulsa, programa y financia, con recursos propios o ajenos, las obras de edificación para sí o para su posterior enajenación, entrega o cesión a terceros bajo cualquier título”.

Muy enrevesado, ¿verdad?

Simplifiquemos: AUTOPROMOTOR viene a ser, para el caso que aquí queremos tratar, aquél o aquélla (o aquéllos) individuos que se construye(n) para sí su propia casa.

En los años que llevamos en la profesión hemos observado que existe mucho desconocimiento cuando se afronta una decisión como esta. Construir la casa propia implica un aluvión de responsabilidades diferente a lo que supone comprarla cuando es otro el que la promueve. No sólo responsabilidades de tipo burocrático sino también económicas. Autopromover tu propia vivienda puede resultar muy ventajoso económicamente (y también a nivel personal, pues la intención última es satisfacer todas tus necesidades) pero hay que tener muy en cuenta que ello implica una mayor responsabilidad.

Ilustración de Geoff Mcfetridge

Si eres de los/las que no suele tener un sueño placentero plantéate que decidirte a construir tu casa no va a ayudarte precisamente a dormir mejor.

Como planificar bien la construcción de nuestra propia vivienda. La autopromoción.

Aunque todo proyecto es diferente, este es a modo orientativo y de un modo somero el proceso habitual

En primer lugar, necesitamos buscar al profesional adecuado que sepa aprehenderse de nuestros gustos y deseos, asesorándonos de la realidad con un buen dominio de la normativa vigente en materia urbanística y técnica.

En Málaga somos más de 1.200 profesionales repartidos por toda la provincia por lo que elegir uno para que se haga cargo de nuestra obra puede ser una tarea harto complicada. Cuando en la confitería hay tanto pastel es difícil decidirse por uno.

En la mayoría de ocasiones se suele priorizar el criterio económico para elegir al técnico adecuado (pedir presupuesto y adjudicar al que mejor oferta nos dé) pero esto a la larga es un error. Si no nos decidimos por un frigorífico sólo por lo barato que está tampoco deberíamos elegir a un técnico por el precio tan bajo que nos dé.

Claro está que la última decisión es tuya, pero luego no te lleves sorpresas si te inclinaste por lo más económico que encontraste y cuando acudiste a tu Arquitecto sencillamente no está, no te atiende (ni bien ni mal) o no te trata como a una reina (o a un rey).

(continuará…)